Presentación

3ª EDICIÓN

El Postgrado en Técnicas Psicológicas nace de la necesidad académicamente percibida de una formación profesional especializada en el ámbito de la intervención. La finalidad de dicho postgrado es ofrecer un programa formativo de calidad para todos los profesionales de la Psicología y el Coaching que desean especializarse en esta área.

La perspectiva en la que se enmarca esta formación es predominantemente humanista bajo un enfoque de intervención centrado en la persona, entendiéndola como un todo integral. Esta intervención se centra en la persona que quiere realizar un proceso de toma de conciencia para afrontar sus problemas y ganar autonomía a través de intervenciones cognitivas, emocionales, corporales y teniendo siempre presente sus valores. Adopta una perspectiva integradora entre los diferentes ámbitos y niveles de intervención.

Alguno de sus presupuestos básicos:

  • El ser humano afronta su realidad al máximo de su competencia.
  • Un proceso donde se da una comunicación madura, profunda y comprometida entre el profesional y el cliente.
  • Un proceso dónde se busca el cambio de paradigma del cliente, no únicamente el cambio conductual. Un cambio para que pueda asumir la responsabilidad sobre su vida.
  • El abordaje del cliente se apoya en las 4Cs (cuerpo, corazón, cabeza y conciencia)
  • Una relación profesional basada en la confianza y la confidencialidad para facilitar la apertura del cliente.
  • La importancia del propio proceso del profesional para poder ejercer correctamente su praxis.

El profesional mediante su presencia, su mirada apreciativa, su capacidad de escucha, su empatía y su aceptación generará las condiciones que le permitirán al cliente avanzar y profundizar en su mundo interno para que pueda conocerse, tomar conciencia de sí mismo y de sus interacciones con los demás, identificar sus conflictos y problemas internos y encontrar sus propias estrategias para afrontar de manera autónoma su vida.

Un proceso que facilita el aprendizaje significativo a través de la relación interpersonal profesional-cliente: mayor aceptación de sí mismo y de los demás, mayor confianza para tomar decisiones, más conciencia de lo que sucede fuera y en su interior, una actitud más constructiva y madura.